Proyecto propio · Nevoflow
Nevoflow encuentra empresas que encajan contigo, estudia su web con inteligencia artificial, les escribe un email y un WhatsApp hechos a medida, y te avisa en cuanto responden. Prospección, campañas y CRM en un solo panel: la herramienta con la que captamos nuestros propios clientes, convertida en producto.
Buscas empresas una a una, copias el email a mano y nunca sabes si es el correcto.
El mismo mensaje para doscientas empresas distintas. Se nota, y se ignora.
Anotas quién respondió en una hoja de cálculo hasta que un día dejas de anotarlo. Las oportunidades se pierden ahí.
Nevo hace las tres cosas por ti. Y las hace a la vez.
Función estrella
Eliges una lista y el canal. La IA analiza la web de cada empresa, detecta qué le está costando clientes y redacta un email —y un WhatsApp, si tiene teléfono— explicando cómo le ayudas.
Seleccionas a quién escribir y si el envío es solo email, solo WhatsApp o ambos.
Detecta si es lenta, si no se ve bien en el móvil o si le falta algo, y elige qué producto tuyo encaja.
Revisas cada borrador antes de aprobarlo, o dejas que se genere y se envíe sin tocarlo.
No es una plantilla con el nombre cambiado. Es un email que demuestra que has mirado su negocio.
¿De dónde salen esos clientes?
Describe a quién buscas con tus propias palabras. Nuestros agentes de IA rastrean la web pública, encuentran empresas que encajan y te dicen con qué grado de confianza y de dónde han sacado cada dato. Sin bases de datos genéricas de por medio.
Conecta con una de las bases de datos B2B más grandes del mundo. Filtra por cargo, sector, tamaño de empresa o incluso qué tecnología usan.
Encuentra el email y el teléfono directo de una persona concreta cuando ya sabes a quién quieres llegar.
Tres motores, un único botón para importar los resultados a tu lista.
Cómo funciona
Búscalos con los motores de prospección o sube tu Excel de siempre: Nevo detecta las columnas solo.
Estudia cada web y redacta el email y el WhatsApp de cada cliente potencial.
Aperturas, clicks y respuestas llegan a tu panel en cuanto ocurren.
En cuanto alguien abre tu email o responde, su tarjeta cambia de etapa sin que muevas un dedo.
La primera vez que entras en cada sección, un tutorial guiado te lleva paso a paso. No hace falta manual.
Después del envío
Cada contacto vive en un tablero visual con siete etapas, desde que aparece hasta que firma. Y aquí está lo importante: nadie mueve las tarjetas a mano. Se mueven solas cuando el cliente abre tu email o te responde.
No solo ves tu tasa de apertura: te decimos si un 25% es buena o floja para un email en frío.
Organiza tus contactos en listas y mantenlas al día en ambos sitios sin trabajo doble.
Presentación, espera, seguimiento. Se detienen solas en cuanto el cliente contesta.
Las que envías desde Nevo y las de Brevo, juntas, con sus mismas métricas.
Le cuentas qué problemas resuelven tus productos y ella decide cuál ofrecer a cada cliente.
Las credenciales de cada integración se guardan cifradas y nunca se muestran completas.
Se conecta con lo que ya usas
Credenciales cifradas de extremo a extremo
Tus contactos viven en tu propia base de datos, no en la nuestra
Baja con un clic en cada envío, como marca la normativa de comunicaciones comerciales
Empieza hoy
Sin permanencia, sin configuración compleja. Una conversación de quince minutos con Alberto basta para ver Nevo funcionando con tu sector.